Un joven policía uniformado en busca de un infractor
Un policía que empieza su turno se va a buscar a un infractor que siempre aparta en un vado donde está prohibido. Cuando llega, le reclama el pago de la multa, pero como el chaval no tiene dinero con qué pagar, decide despelotarse y ofrecerle un trato más a medida: comerle el rabo y dejarse follar el culo hasta que se lo ponga como la bandera de Japón, siempre que se le corra encima, claro.