El principe y el mendigo y otros cuentos
Un príncipe se pasea con sus nobles amigos por la calle con muchas ganas de montarse una juerguecita de las buenas cuando se cruza con un pobre chico humilde que espera a su novia con unas flores, así que el príncipe, en su magnificiencia, se lo lleva a casa para agasajarlo con toda la generosidad de un noble: comiendole la polla y follándoselo vivo sobre la mesa de su real despacho. Luego, el resto de los principales de la corte se unen a la real follada.