Rafael Alencar viola en las duchas a un compañero de celda
Rafael y su compañero de celda se dirigen, escoltados por un guardia, a las duchas para su aseo diario. Cuando llegan, Rafael se pone cachondo porque hace mucho que no la mete y se va a donde su compañero para obligarle a comerle en rabo. Aunque se resiste, lo consigue y cuando el policía viene a ver qué ocurre, le deja a rafa su porra para que se la meta por el culo a su compañero antes de follárselo contra la pared de la ducha.