Trío con los soldados romanos de la procesión de Semana Santa
Después de la procesión de semana santa en la que salen sus amigos vestidos de romanos, un colega se los lleva a casa para que se cambien, pero acaban poniendose muy cachondos y de rodillas, para comerse las pollas mejor hasta que, sin quitarse el casco, poner el culo para que se lo follen bien mientras le meten una buena polla por la boca y terminar haciendo un trenecito de pollas gordas y duras.